A MI MADRE EN MAYO

miércoles, 12 de enero de 2011

Reflexiones de ser Padre.

Como siempre y por momentos, acuden a mi mente imagenes y sensaciones de ellas que recorren todo mi ser. Quizá una de las mas fuertes sea la que se despierta al rememorar mi paternidad.
Recuerdo cuando niño el dolor que me causaba ver como a mi pequeño entender, mi padre por momentos era ajeno a mi, su trabajo, sus propias distracciones, sus pasatiempos, sus problemas y obviamente los problemas de pareja con mi madre hacían que por momentos yo lo sintiera alejado de mi.
conforme fui creciendo tuve que trabajar sobre este dolor, el dolor de un padre distante, ausente en gran parte de mi vida. No fue hasta ya bien entrado yo en edad y con tres hijas hermosas de mi primer matrimonio que, por así decirlo curé esa herida con mi papá. Entendí que aquel hombre a quien yo juzgué duramente en mi corazón por años, no era mejor ni peor que otros, que no hizo sino lo que pudo hacer con su mejor intensión para con sus hijos. a nadie se nos enseña a ser padre, madre, pareja etc. eso se aprende con la vida y con el juego de ensayo y error. la realidad es que somos humanos y fallamos constantemente en lo mas importante que es en amar a los demás y principal mente a los que están mas cerca de nosotros.
No se es hijo hasta que se es Padre, y hasta que se es Padre se falla como tal. Se que yo he fallado muchas veces con mis hijos, pero ahora se eso, que no soy mejor, ni peor que otros, que también a mi nadie me ensenó a ser padre, pareja, etc. etc.
Lo que si se, es que en mi corazón y en mi ser existe un gran amor por esos seres que vinieron a este mundo a través, de mi, que esos seres tienen un Alma que no fue dada sino por el Creador y que solo fui el vehículo para que llegaran a este mundo. Se que ahora soy juzgado como una vez juzgue a mi Padre, se que el tiempo hará su labor de hacer que el hijo sea padre y un día diga como yo ; Padre te Amo gracias por hacerme llegar a este mundo, y gracias porque con Amor me abrazaste y al partir de tu lado te deje una herida en el corazón.
Hasta ahora yo tengo tres heridas.
Elías.